Antes de nada, Pedro José Morillas Rosa, muchas gracias por tu apoyo y las bonitas palabras sobre mi trabajo.
Pedro ha escrito en su blog: pinchar aquí
Cualquiera que conozca a Alicia Roy se habrá dado cuenta de que tiene, bajo el cristalino, una máquina de coser. De hecho, la pupila oscura tiene el impulso malagueño y cinético que sólo puede existir en la punta de una costura. Así que a nadie debe de extrañarle si, mirando sus cuadros, se ve repentinamente enhebrado y se nota la carne hecha hilos. El martes mismo, cuando la acompañé a colocar parte de su obra en el hotel Lusso, nada más entrar en uno de sus cuadros, de título One more beer, me vi de forma imprevista transformado por la sensación de haber sido apuntillado entre las bielas-manivelas de la realidad hecha jirones. Y es que Alicia fotografía primero lo que más tarde sabe que va a colocar tal y como lo vio segundos antes de descifrarlo mecánicamente y es en el ojo físico de sus elucubraciones donde existe la magia, pues cualquier realidad parcial que existe, digamos en un callejón cualquiera que no representa a Berlín, en una esquina desconocida de, digamos, Londres, quizá en un irreconocible rincón de Nueva York… de repente se distorsiona, ya sea digitalmente, ya sea con el uso de los pigmentos, para en un momento dado, ser taladrada milimétricamente con la máquina de su ojo, inevitable labor pues, como digo, bajo el cristalino hay una fábrica de telares.
Hotel Lusso ****
C/ Infantas, 29
Metro Banco de España
Madrid
Muchas gracias!!!
